lunes, 3 de junio de 2013

Resumen * Barbacoa 1 de Junio

Con miedo de que lloviese nos fuimos congregando en el lugar de encuentro, aunque alguno se lió y se confundió de hora, para tomar un café relajados antes de coger los coches y dirigirnos al sitio dispuesto para la primera barbacoa BDSM del año. ¡Y es que ya teníamos muchímimas ganas de que llegase el buen tiempo y poder echárnos al monte, que es lo nuestro, a comer y divertirnos como más nos gusta!

Con una parada téctica para tomar el segundo café de la mañana llegamos al sitio convenido justo a tiempo para ponernos a preparar las brasas, que nuestros expertos cocineros tuvieron listas y preparadas para ir echando sobre la parrilla kilos de costillas, chorizos, sardinas, verdura... ¡Comida como para una boda! Hubo quen llegó en ese momento, pues, circunstancias personales, no podía unirse al grupo antes, y poco a poco la mesa fue quedando dispuesta y fuimos cogiendo conciencia de que aquello era una barbacoa BDSM, por lo que no podíamos olvidar quién era quien, y que a los sumisos les correspondía comer en comederos y directamente con la boca, aunque al final el que más y el que menos todos fueron teniendo autorización para comer con las manos. ¡Los Amos finalmente no son tan severos como los pintan!

Sí es verdad que alguno se vio condenado al “ostracismo” temporal, comiendo apartado por culpa de su afilada lengua, y que hubo quien se las vio y se las deseó para comer sin manos, y acabó “necesitando ayuda” de un Amo que le echó una mano a comer... ¿O no?
Perretes que se peleaban por una pelotita, con alguna que otra trampa, inocente, eso sí, de alguno de ellos, y que entre gruñido y gruñido acabaron con algún que otro placaje profesional de fútbol americano, juegos de gallinita ciega despistada, donde cada sumiso debía decidir en quien confiaba y en quién no para conseguir su premio.

Algún sumiso varón acabó confesando que debajo de su ropa llevaba ropa interior femenina, sintiéndose toda una señorita que incluso necesitó, cortesía de una Ama siempre dispuesta a colaborar, de una compresa que allí mismo se puso.
Cómo no, algún juego de mesa sirvió de excusa perfecta para romper aún más el hielo, y hacer nuestras “putaditas” a los sumisos cuando los amos a los que acompañaban perdían en el juego. Interpretaciones cinematográficas, dog training, pony boys, y alguna cosita más hicieron que nos lo pasáramos en grande.

El tiempo nos respetó todo lo que podía respetarnos y no llovió en todo el día... Hasta el final del todo, cuando ya faltaba poco para que cayese la noche y con ella una fina capa de lluvia que fue a más. Pero no supuso ningún problema gracias al toldo que llevábamos. Con todo, el día de barbacoa llegaba a su fin, pero no la diversión. Como algunos saben, entre nuestros colaboradores y amigos hay algunos grandes aficionados a la música, y alguna persona estaba con el corazón partido, porque su grupo de música preferido tocaba en otra localidad. Así que ni cortos ni perezosos seguimos allí la fiesta, “olvidando” (porque hay cosas que nunca s olvidan realmente) los roles un rato. Eso sí, cuando acabó el concierto, ya con las voces rotas, y siempre con la premisa que nos caracteriza de que quien bebe alcohol no juega, nos dirigimos al Triskel del Norte, donde pudimos disfrutar de un café caliente y una charla tranquila y sensacional, además de algún bondage que animaba la velada que, necesariamente, tenía que tocar a su fin. No faltó, por las altas horas que ya eran y porque había venido desde un viaje muy largo para la ocasión, quien aprovechó la ocasión para descansar en el trono, pues, no en vano, el día fue agotador, aunque pleno.
Ya con los gallos cantando salimos del Triskel del Norte para nuestras respectivas casas, con una sonrisa y la promesa de repetir pronto. Alguno también con la posibilidad de quitarse la compresa que le había acompañado a lo largo del día.

Siempre lo decimos, pero es que es la verdad, y no podemos dejar de decirlo una y otra vez, esto es posible gracias a vosotros, a vuestra colaboración, a vuestra respuesta y a vuestras ganas de pasarlo bien. Gracias, gracias por hacer del sábado una experiencia tan especial.

1 comentario:

  1. La verdad es que fue una pasada, me lo pasé en grande. ¡¡¡QUIERO MÁAAAASSSS!!!

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